sábado, 11 de diciembre de 2010

mi talón de aquiles

Siempre he pensado que todos tenemos un talón de aquiles, algo con lo que estamos cojeando en una o varias parcelas de nuesta vida. Sin embargo creo que este talón de aquiles está ahí para enseñarnos, para que veamos algo que tenemos dentro que no aceptamos, que debemos aprender o incluso cambiar.

Mucho me ha sorprendido siempre ver cómo personas que son brillantes en su trabajo o en su empresa, no saben por ejemplo cómo tratar a su hijo o su padre. O personas que a nivel de pareja, recogen las migajas que les dejan,se dejan tratar de cualquier manera. Yo, por supuesto, también tengo esa cojera en otro campo de mi vida y es que soy consciente de que mi mundo exterior refleja el interior y viceversa. 

Cojeo en esa parcela, no lo tengo claro, no sé si lo que hago es lo que debo hacer, pues a veces me va mejor, otras no tan bien...pero no ahora, toda mi vida ha sido siempre así.  Y claro, observo qué pasa dentro de mí para que mi propósito interior y exterior se alineen, sean uno. Sé que el primer paso es aceptar lo que es, y eso hago(o al menos eso creo yo), pero sin saber a dónde voy.  Quizás sea como tiene que ser, que en este campo de mi vida, reine la incertidumbre y no sé por qué ni quién me vendió que debía ser como tenía en mi cabeza o como veo que es en la vida de los demás(siempre comparándonos!)

Yo sigo observando, aceptando en la medida que ahora mismo puedo y espero algún día poder aprender lo que la vida me está enseñando tras este talón de aquiles.

¿cuál es el tuyo?

2 comentarios:

  1. Dios L.P!!!!! No preguntes esas cosas que si me pongo a rebuscar trapos sucios propios, cuentas pendientes y talones de Aquiles, no paro!!!! jajajajajajaja...

    Pero en uno coincidimos: "siempre comparándonos!"... Siempre pendiente de lo que los demás pensarán de mí, de quedar bien, de no dañar, de estar en todo... Y a veces agota, bueno, siempre agota porque no es vida... Es algo questoy tratando de corregir últimamente, procurando que las opiniones de los demás no me afecten tanto, y cuesta, vaya si cuesta... Supongo que es producto de un sentimiento de "culpabilidad innato o adquirido"... Y a veces, en ese camino uno no encuentra el equilibrio y o te pasas o no llegas... Es difícil pero el lastre que se suelta no tiene precio.

    Y para terminar (que aparte de mi tendencia a enrollarme tú me provocas con estas entradas tan chulas ;), "el miedo"... Quizás éste talón sea más peligroso que el otro. Creo que sin duda. Tremenda cuenta pendiente.

    Y ahora (entre otros muchos) te voy a recomendar un blog de una mujer excepcional, al menos a mí me lo parece, alguien que se cuestiona cosas cotidianas continuamente y que invita a que nos sentemos unos minutillos a pensar: "Mi pluma de Cristal", de María

    Un besazo bella!!!!

    P.D. Sé de tu llamada pero llevo un finde de aúpa con mis patitas, ya te contaré, todo bien, todo bien... (Gracias a ti siempre :)))

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  2. Guapa, mil gracias por tus comentarios!! el miedo y la comparación son producto del nuestro ego, de nuestra mente. Silenciando nuestra mente se llega al corazón. Por lo tanto no tienes que esforzarte ni intentar nada, tan sólo acallar la mente pensante. Y cuando no puedas acallarla, obsérvala como un espectador, no entres en su juego y fíjate lo que dice. Cariño, tú no tienes trapos sucios,pero si eres un ángel!
    Por cierto, el blog de esta chica me ha gustado mucho.
    un gran abrazo

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